Carpinterìa – Acabados

La parte final de un mecanizado de metales consiste en una serie de operaciones hasta que intervienen en la estética y la funcionalidad del objeto terminado. Para nosotros es muy importante prestar atención al acabado, siempre para obtener el mejor resultado posible, para satisfacer al cliente desde cualquier punto de vista, tanto desde el punto de vista práctico como desde el punto de vista estético.

El chorreado con arena es un proceso que en la carpintería encuentra aplicaciones muy dúctiles. Consiste en la abrasión de una superficie metálica a través de un chorro de aire y arena. Se utiliza principalmente como una herramienta de mantenimiento y acabado para eliminar óxidos o residuos de cualquier revestimiento o sedimento en todo tipo de metal y aleaciones metálicas. Se utiliza principalmente como tratamiento intermedio y preparación de revestimiento.

El satén es un acabado cada vez más utilizado en los artefactos metálicos, para una mayor facilidad de uso que el pulido, y porque es un acabado menos delicado y menos mantenimiento, incluso si se compara con el pulido. También puede servir como tapa para cualquier defecto o marca dejada por el trabajo anterior y es más ampliamente apreciada en términos estéticos. Se hace con el uso de discos abrasivos y cintas, que dan al material un acabado más o menos marcado dependiendo de las necesidades y el tipo de satén utilizado. Es un tratamiento que confiere al producto una apariencia homogénea mate o semilúcida, eliminando los residuos superficiales, ocultando defectos tales como arañazos o rastros de líneas de trazado y permitiendo un acabado uniforme.

El aislamiento consiste en la aplicación de un revestimiento a base de zinc sobre superficies metálicas, tanto de acero como de hierro u otras aleaciones metálicas. Este proceso se lleva a cabo como una protección contra la corrosión, ya que el zinc actúa como un cátodo de “sacrificio” en lugar de metal. La galvanización se puede hacer por el proceso caliente, frío, de pulverización o electrolítico. En general, el proceso de galvanización combina los procesos previos de desengrasado, decapado o pasivación después del baño o aplicación de zinc, otros procesos protectores que implican la aplicación de materiales que contribuyen a la protección de la galvanización o refuerzan la aplicación. El zinc se combina con aluminio, cobre, latón o bronce.

El cromado consiste en un revestimiento de cromo sobre productos ferrosos o metálicos. Como parte del trabajo de carpintería, se lleva a cabo con tratamientos de galvanizado, utilizando baños de cromo o aplicaciones frías, calientes, gruesas o galvánicas. Es generalmente un proceso usado para propósitos estéticos, pero también tiene ventajas de la protección de la corrosión.

El barnizado se realiza en las etapas finales del trabajo, utilizando pinturas líquidas y revestimientos en polvo especiales que se unen con el sustrato metálico. Es un proceso estético y protector de superficies metálicas y suele ser precedido por mecanizado preventivo tal como chorreado, limpieza o cepillado. Los recubrimientos en polvo se aplican a cualquier producto metálico de cualquier forma y tamaño y con un resultado perfectamente uniforme, con excelentes propiedades de acabado y sellado mecánico.

Pulido y Limpieza Final Acabado Metálico Acabado.

Nota. Esta sección describe los trabajos que podemos realizar para ciertas piezas metálicas y trabajos de carpintería. No todos son completamente realizables en el sitio y son subcontratados. La lista es indicativa y puede ser editable dependiendo de la disponibilidad de todos los medios en el momento de la solicitud.